
El veranito de San Juan que vivió el mercado inmobiliario durante 2015, producto del anuncio de un IVA a la construcción llegó a su fin.
Así lo mostraron las cifras de ventas durante el primer trimestre en el Gran Santiago, elaboradas por GfK Adimark junto a la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), que evidenciaron una caída de 46% en las transacciones, la mayor disminución desde el último cuarto de 2008, en plena crisis financiera global.
En específico, en el período analizado se vendieron 8.471 viviendas nuevas, equivalente a una disminución de 45,9% respecto al trimestre anterior y de 18% en un año.
Del total de transacciones, 88% correspondió a departamentos y el restante 12% a casas. En el 2000, la composición era 49% casas y 51% departamentos.
El grueso de la venta, un 56,4%, se concentró en unidades por debajo de 3.000 UF.
En GfK Adimark comentaron que la caída era esperada por el aumento explosivo que produjo la entrada en vigencia del IVA y estos niveles de venta se asemejan a los de 2012 o 2013.
“La gente adelantó su decisión de compra y veíamos que durante todo 2015 tuvimos cifras nunca antes vistas en el sector inmobiliario”, sostuvo el gerente de Estudios Territoriales de GfK Adimark, Javier Varleta.
Por su parte, el director ejecutivo de la ADI, Vicente Domínguez, señaló que la fuerte venta de departamentos el año pasado estuvo influenciada por la participación de inversionistas en el mercado, pero que debiera disminuir.
“La irrupción bastante agresiva del inversionista en ese tipo de productos (departamentos chicos) va a repercutir en el arriendo de esos productos con toda seguridad. El mercado de arriendos no es insensible a la oferta. Si duplicas la oferta, obvio que bajarán los arriendos y si bajan los arriendos la tentación de seguir invirtiendo en ese tipo de productos va a descender porque la rentabilidad esperada será inferior”, dijo.
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